Aportando luz, sembrando esperanza: el sentimiento africano del presidente Mao Binghua
Aportando luz, sembrando esperanza: el sentimiento africano del presidente Mao Binghua
“¡Tras más de cuatro meses alejada de Hunan, por fin estás aquí!” La tarde del 31 de agosto, hora local, durante el evento especial “Nueva Granja para Madres Africanas”, celebrado en Maputo, capital de Mozambique, la primera dama Gaeta Selemane Chapo expresó con emoción sus sentidos pensamientos ante la delegación visitante de Hunan.

Esta expectativa surgió a raíz de un encuentro celebrado en abril de este año. Durante su visita a la provincia de Hunan, la señora Chapo sostuvo una reunión con representantes de empresarias de la región. Fue en esa cita cuando Mao Binghua, presidente del Grupo Jinlong, estableció un vínculo con la primera dama, sembrando discretamente las bases de una colaboración.

Meses después, las semillas germinaron. En el acto, Mao Binghua, en representación del Grupo Jinlong, donó a Mozambique equipos de almacenamiento de energía fotovoltaica, proporcionando un suministro eléctrico estable para la formación de habilidades de las mujeres locales y para la producción agrícola mediante energías verdes. Invitados chinos y extranjeros, entre ellos Gaeta Selemane Chapo, primera dama de Mozambique; Laura Salvador Machava, directora de la Oficina de la Primera Dama de Mozambique; Manuel José Gonçalves, embajador de Mozambique en China; Wang Junshou, miembro del Comité Permanente y secretario general del Comité Provincial del Partido de Hunan; Wu Jinjia, encargado de negocios interino y ministro consejero de la Embajada de China en Mozambique; Yang Lanying, presidenta de la Federación de Mujeres de la provincia de Hunan; y Guo Ning, director de la Oficina de Asuntos Exteriores de la provincia de Hunan, asistieron y presenciaron conjuntamente el evento. 
El gesto lleno de calidez no se detuvo allí.
A la mañana siguiente, Mao Binghua acompañó a la delegación a la Escuela Primaria Maputo Sun Coast. Al observar el campus lleno de barro y la escasez de espacios para jugar, decidió en el acto donar un patio de juegos de concreto y una cancha de baloncesto, creando así un refugio sólido y limpio para el desarrollo de los niños.
Las dos donaciones, aparentemente parte de una filantropía corporativa “rutinaria”, son en realidad una expresión natural de la filosofía del Grupo Jinlong: “arraigados en África, creciendo junto a África”. 
“Llegamos a África no solo para el comercio de materias primas, sino con la aspiración de arraigar aquí tecnologías avanzadas y capacidades productivas. A través de una formación sistemática en competencias profesionales y la creación de nuevos empleos, buscamos impulsar el desarrollo industrial local y avanzar mano a mano con nuestros socios africanos hacia una prosperidad mutuamente beneficiosa y de ganancia compartida”, afirmó Mao Binghua.
A su juicio, para las empresas que “salen al mundo”, los productos y la tecnología constituyen el poder duro, mientras que el cuidado sincero por las comunidades locales es el auténtico pasaporte hacia una integración verdadera. El equipamiento fotovoltaico ilumina los talleres de las madres africanas, mientras que el parque infantil de hormigón enaltece la infancia de los niños africanos: uno responde a las necesidades cotidianas, el otro encarna la esperanza del futuro.
Este viaje va más allá de Mozambique. Durante el itinerario africano, que se extenderá a lo largo de varios días, Mao Binghua también acompañará a la delegación en visitas a la Embajada de China en Angola, a la Cámara de Comercio de Hunan en Angola y a otras instituciones, explorando nuevas vías para la cooperación económica y comercial entre mujeres de Hunan y África. Asimismo, se reunirá con representantes de empresas chinas locales y con empresarias de la Federación de Mujeres Chinas de Angola para debatir la creación de un mecanismo de enlace regular, con el fin de impulsar la cooperación entre Hunan y África de manera más profunda y sustancial.

De Changsha a Maputo y, desde allí, a Luanda, el recorrido abarca más de diez mil kilómetros. A través de sus acciones, Mao Binghua ha encarnado el “sentimiento africano” propio de un empresario privado chino: no solo se centra en la estructura industrial y el espacio de desarrollo de su empresa en África, sino también en la vida concreta y el futuro a largo plazo de las personas que habitan esta tierra. La historia del Grupo Jinlong constituye una vívida nota al pie de la integración profunda de las empresas privadas chinas en África y de la construcción conjunta de una comunidad China‑África de futuro compartido.
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